Aquietarse antes de usar? Si, pero cómo? Es fácil decirlo pero no tan fácil hacerlo...
¿Cómo aquietarnos, cuando a nuestro alrededor, vemos que casi todo está permanentemente en movimiento?
Con este propósito, en este espacio decidí compartir con ustedes, algunos textos cortos que por lo menos a mí me han servido. Si no funciona, no se desespere, pruebe en otro momento...







lunes, 18 de octubre de 2010

La compasión en la vida cotidiana


"Prestar atención a nuestros semejantes no es precisamente  fácil. Tendemos a estar tan inseguros de nuestro propio valor, y en consecuencia, tan necesitados de afirmación, que resulta muy difícil que no solicitemos atención hacia nosotros, refiriéndonos a nuestras experiencias, contando nuestros relatos o llevando el tema de conversación hacia nuestro propio terreno... En cambio, prestar atención a los demás con el deseo de hacer de ellos el centro y convertir sus intereses en los nuestros, es una verdadera forma de vaciarse uno mismo; porque para poder recibir a los demás en nuestro espacio interior, hemos de estar vacíos. Por eso es tan difícil escuchar. Significa desalojarnos a nosotros mismos del centro de atención e invitar a los demás a ocupar ese lugar. Por experiencia, sabemos lo curativa que puede resultar una invitación así... De a poco los miedos se descongelan, las tensiones se disuelven, las ansiedades se retiran, y descubrimos que llevamos en nosotros algo en lo que podemos confiar y ofrecer como un regalo a los demás." 

Fragmento del libro "La compasión en la vida cotidiana"
de H. Nouwen.  

10 comentarios:

verdial dijo...

Un texto cargado de verdades que todos deberíamos tener en cuenta.

Un abrazo

Cecilia dijo...

Hola Verdial, gracias por tu comentario.
Otro abrazo para vos!

"ACAPU" dijo...

Es complicado eso, pero es cierto que no podemos ir por la vida creyendo que siempre somos el centro de todo. Hay multitud de centros... la gracia está en la armonia, el baile entre tantos centros.
Un beso!

Cecilia dijo...

Esto que decís Acapu, me hace pensar en que si cada uno estuviera en su centro, no creeríamos que somos o deberíamos ser el centro de todo...
Un beso,

Chacahanan dijo...

Gracias! Lo tomé prestado y lo publiqué en mi blog.

Cecilia dijo...

Bárbaro!

Carina Sampó, facilitadora de cambios, terapeuta psicodramatica dijo...

Muy buena entrada! Lo has expresado de maravilla!
Saber escuchar que cosa tan difícil. Requiere un verdader entrenamiento. Tendemos a opinar, dar consejos, sin detenernos a pesar que quizás la otra persona sólo necesita expresarse, ser escuchada sin mas... escuchada con todos nuestros sentidos, sin (tanta) interferencia de nuestro mapa mental.
GRACIAS. Un abrazo

Cecilia dijo...

Gracias Carina. Otro abrazo para vos!

Eva Magallanes dijo...

Hola Cecilia, un gusto. He leído varios de estos posts y adscribo a ellos completamente, siento que aprender ciertas habilidades de conciencia mejoran rápida y efectivamente la calidad de nuestra vida diaria. La capacidad de escucha como se plantea en esta Entrada es una de esas destrezas maravillosas, nos permite la empatía, nos permite aprender de los demás, aplacar el ego y ser capaces de la compasión (el amor más grande y ecuánime).
Te dejo un abrazo fraterno desde el confín austral!

Cecilia dijo...

Gracias Eva, totalmente de acuerdo! Un abrazo!